MAÑUCO COVARRUBIAS *
 
 

Sonreía el farol y la esquina, y sonreía el eco y el árbol en esa noche fresca con brisa de 1918, al final de la retorcida y limeña calle del Sauce. Y es que Mañuco Covarrubias debuta como "cantorcito de esquina" ante la presencia y el padrinazgo de la intemperie.

Nacido en esa vía, en el Callejón de la Huaca, cinco años antes de la aparición del Siglo Veinte, desde niño habíase abrigado con el calor de las jaranas que allí encendían los amos del cantar. Hizo dúo con Julio Sotil paseando nuestras canciones por los vecinos solares de Las Tres Hermanas, La Higuera, Agripina y Cristina, La Churrasquería, El Sable, Los Andes, La Culebra, etc.

El fallecimiento de su compañero Sotil hace que irrumpa como compositor y lo hace con el vals "A mi Amigo", después "A mi Madre" y "Pedro Arzola". Cerrada esta etapa necrológica, las heridas cicatrizan y vuelve a la bohemia musical haciendo pareja con Ceferino Vergara.

Jaraneando en el Hipódromo de Santa Beatriz produce "José Herrera" y "Febo", pero también le canta al amor con "Zoila Rosa", "Ocarinas", "Las Limeñas", "Sueños de Amor", "Tus Pupilas", "Las Cautivas", "Las Flores de mi Bandera" y "El Jilguerillo".

De profesión marmolista y abstemio obligado, Mañuco Covarrubias sale a cantar de vez en vez para "defender los colores de los viejos". Y entonces en el barrio amado sonríe el farol y la esquina, y sonríe el eco y el árbol.


* Tomado de Antología Criolla del Perú.
 

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